Un clásico entre la gama de cuchillos que no pueden faltar en ninguna cocina: además de para cortar pan, este cuchillo es adecuado para cortar verduras y frutas de piel dura, así como para asados, especialmente aquellos con corteza crujiente. El filo cóncavo (curvado hacia dentro) y dentado del cuchillo funciona como los dientes de una sierra, pero es mucho más fino, por lo que no se necesita ejercer presión para cortar cualquier tipo de pan e incluso una corteza dura permitirá un corte limpio.